Lavaderos Comunitarios

A propósito del cumpleaños número 60 de Azul K S.A., la compañía presentó oficialmente el primer lavadero comunitario que está apoyando, ubicado en la localidad de Fontibón. Se trata de un espacio adecuado con seis lavadoras, dos secadoras y varios fregaderos para que cerca de 200 familias tengan la posibilidad de lavar y secar su ropa. “Esto lo hemos venido pensando desde hace mucho tiempo, porque consideramos que es una ayuda para las personas de escasos recursos que no pueden tener una lavadora en la casa porque no tienen dinero o porque el espacio es pequeño (…) Queríamos patrocinar no solo un espacio donde la gente lave, sino un lugar donde también haya una integración entre la comunidad aportando a la construcción de tejido social”, explica Mauricio Vanegas, presidente de Azul K S.A.



Es un regalo a la gente que ha hecho crecer la compañía en estos 60 años y de la que continúa aprendiendo. Al respecto, Carolina Romero, directora de la marca AK-1, dice que hoy las marcas deben construirse no desde las empresas hacia la gente sino de la gente hacia las empresas, lugares como el lavadero comunitario se convierten en fuente de información para la compañía porque las personas cuentan cuáles son sus expectativas, hablan de los productos y de sus necesidades. “Si uno se vincula y si aporta en esos compromisos que tenemos nosotros con los hogares, en esa medida, como marca, nos vamos ganando el corazón de la gente”. Al aporte de Azul K S.A. a esta iniciativa, también se unieron sus empleados. Por medio de un programa de voluntarios, organizaron y pintaron el local siguiendo las sugerencias de la comunidad que participó activamente en las jornadas de preparación del lavadero.

Hoy, el lavadero ya tiene sus primeros usuarios que ganan tiempo para compartir con sus familias y al alcance de sus posibilidades. Ellos están pagando un precio simbólico que incluye el uso de la lavadora, la secadora y el detergente, lo que además garantiza el uso de los productos de la compañía.